Hoy me alejaré un poco del estilo usado en las anteriores entradas, y hablaré sobre algo más mundano: el cine.
Me considero un gran aficionado al séptimo arte, y como tal voy siempre que puedo al cine a ver una película, así que esta semana fui con unos amigos (al Yelmo, mucho mejor por cierto, que el Monumental.). Tras no ponernos de acuerdo por los diferentes gustos del grupo, entramos a ver Caperucita Roja.
A priori el hecho de que la directora sea la misma de Crepúsculo inquieta un poco, pero lo cierto es que la película es un enfoque nuevo del cuento de siempre, que consigue engancharnos desde el principio al final, y que no se centra en sacar a tipos de pecho desnudo a diferencia de su prima Crepúsculo. El reparto es bastante bueno, pero una de las cosas más destacables es sin duda la fotografía, es decir, lo impactante de los escenarios y paisajes.
Además, es de esas películas que dejan con buen sabor de boca al salir del cine, que hacen que al salir charles con tus amigos sobre lo que os ha sorprendido tal o cual escena, y, por supuesto, yo os la recomiendo.
''El cinismo consiste en ver las cosas como realmente son, y no como se quiere que sean.''
Oscar Wilde
Oscar Wilde
domingo, 24 de abril de 2011
lunes, 18 de abril de 2011
La retirada
Hoy hablaré de la retirada. Después de estos días que he pasado fuera, he tenido tiempo para reflexionar sobre mis problemas. Tras ver como las sendas de mis problemas se entrelazaban y me ahogaban, creciendo y haciéndose más fuertes, tomé la decisión de dejar de regar estas plantas, de arrancar de mí sus raíces y de empezar a ser libre.
A veces hay que sacrificar con dolor lo que se nos agarra con fuerza al corazón, para seguir vivos, sabiendo quienes somos, y lo que queremos ser, por ésto yo me retiro de ésta batalla. Empezaré mis nuevas guerras, con otra bandera y otros enemigos.
A veces hay que sacrificar con dolor lo que se nos agarra con fuerza al corazón, para seguir vivos, sabiendo quienes somos, y lo que queremos ser, por ésto yo me retiro de ésta batalla. Empezaré mis nuevas guerras, con otra bandera y otros enemigos.
martes, 5 de abril de 2011
Sobre la estupidez
La estupidez nos rodea. Es algo tan cierto como la vida misma, solo mira a tu alrededor y lo comprobarás. Pocos son los que quedan exentos de ésta estupidez, y los que han conseguido evitarla, son rechazados por el resto por ser sombríos bichos raros.
¿Importa? No, la respuesta es no.
Podría pasarme horas y horas mencionando los miles de casos de estupidez que veo con el día a día, pero eso sería demasiado fácil, ya que la estupidez simple la puede ver cualquiera, mientras que hay un nivel superior a ésta, más difícil de percibir. Yo os hablo de esa gente que se considera lo suficientemente buena como para ver la estupidez en el otro, casi como hago yo ahora (ésto lo referiré al final).
Pueden ocultarse con aires ''bohemios'', intelectuales, populares... No importa, la característica que los define es que se definen como algo superior a los demás, solo saben ver su única verdad, y toman las demás como meras falacias. Ésta es la estupidez del religioso que se niega a ver como los pilares de una Iglesia corrupta se derrumba, la estupidez de una niña pija que compra cuatro pulseras a un hippie, y se piensa la hija del Che, la estupidez de un niñato cuya mayor preocupación en la vida es su imagen exterior, o la estupidez de un grupo de intelectuales que se aíslan del resto del mundo, en una burbuja de podredumbre moral, viendo a los demás como seres tontos e inferiores.
Personas vacías veo yo, personas sin mente ni valores. No diré personalidad, pues es la acusación que hacen algunos seres estúpidos a los otros seres estúpidos cuando tienen alguna rencilla. Es muy fácil decir que los demás te tratan mal o no son como tú porque no tienen personalidad, o porque te tienen envidia, que son las acusaciones más habituales, pero a veces hay que mirar más allá, entenderlos a ellos, y entenderte a ti, pues éste es el primer paso para salir de la estupidez. Ésto me lleva a una frase de Sun-Tzu, un antiguo general chino:
"Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla"
Porque yo os digo lectores míos, la estupidez no es una marca imborrable, es una enfermedad de la que algunos nos hemos curado. Ahora la pregunta es a vosotros ¿Estáis curados?
Finalizaré con una frase de Nietzsche, sobre la gente que se engaña a sí misma:
¿Importa? No, la respuesta es no.
Podría pasarme horas y horas mencionando los miles de casos de estupidez que veo con el día a día, pero eso sería demasiado fácil, ya que la estupidez simple la puede ver cualquiera, mientras que hay un nivel superior a ésta, más difícil de percibir. Yo os hablo de esa gente que se considera lo suficientemente buena como para ver la estupidez en el otro, casi como hago yo ahora (ésto lo referiré al final).
Pueden ocultarse con aires ''bohemios'', intelectuales, populares... No importa, la característica que los define es que se definen como algo superior a los demás, solo saben ver su única verdad, y toman las demás como meras falacias. Ésta es la estupidez del religioso que se niega a ver como los pilares de una Iglesia corrupta se derrumba, la estupidez de una niña pija que compra cuatro pulseras a un hippie, y se piensa la hija del Che, la estupidez de un niñato cuya mayor preocupación en la vida es su imagen exterior, o la estupidez de un grupo de intelectuales que se aíslan del resto del mundo, en una burbuja de podredumbre moral, viendo a los demás como seres tontos e inferiores.
Personas vacías veo yo, personas sin mente ni valores. No diré personalidad, pues es la acusación que hacen algunos seres estúpidos a los otros seres estúpidos cuando tienen alguna rencilla. Es muy fácil decir que los demás te tratan mal o no son como tú porque no tienen personalidad, o porque te tienen envidia, que son las acusaciones más habituales, pero a veces hay que mirar más allá, entenderlos a ellos, y entenderte a ti, pues éste es el primer paso para salir de la estupidez. Ésto me lleva a una frase de Sun-Tzu, un antiguo general chino:
"Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla"
Porque yo os digo lectores míos, la estupidez no es una marca imborrable, es una enfermedad de la que algunos nos hemos curado. Ahora la pregunta es a vosotros ¿Estáis curados?
Finalizaré con una frase de Nietzsche, sobre la gente que se engaña a sí misma:
"La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano." Nietzsche
lunes, 4 de abril de 2011
Sobre uno mismo.
Olvídalo, esos viejos principios que dicen que lo principal de todo es ayudar a los demás, son tan falsos como una luna de queso. Todo el mundo busca su propio beneficio, sea en mayor o menor medida, y si para llegar a ese beneficio tienen que privarte a tí de tu beneficio, lo harán. El mundo es, por lo general, cruel y frío, y no dudará en quitarte lo que más deseas si le dejas.
Es por tanto que he llegado a la conclusión de que nuestro principal objetivo debe ser satisfacernos a nosotros, y obtener nuestro propio beneficio, golpeando primero, siendo certeros, tomando la iniciativa de nuestra vida.
No quiero decir con ésto, claro está, que vivamos aislados en nuestra burbuja, fastidiando y molestando a todos los demás, está claro que tenemos que vivir en sociedad, y que tanto el amor como la amistad nos unen a otras personas, por lo que nuestros intereses en éste caso serán tanto los nuestros propios como los de las personas que amamos. Tampoco hemos de atacar a los demás solo por el placer de atacar, solo hemos de hacerlo cuando sea una necesidad.
Es posible que se vea esto como una idea egoista, pero, ¿no es todo lo que nos rodea egoista? Hazte esa pregunta en tu día a día. Fíjate en esas personas que escudadas bajo el que ''ayudan'' a los demás o ''velan por su seguridad y bienestar '', solo buscan satisfacer sus propias necesidades.
Recuerda, el mundo es la selva, y en la selva solo sobrevive el más fuerte.
Seguiré hablando sobre éste tema más adelante.
Es por tanto que he llegado a la conclusión de que nuestro principal objetivo debe ser satisfacernos a nosotros, y obtener nuestro propio beneficio, golpeando primero, siendo certeros, tomando la iniciativa de nuestra vida.
No quiero decir con ésto, claro está, que vivamos aislados en nuestra burbuja, fastidiando y molestando a todos los demás, está claro que tenemos que vivir en sociedad, y que tanto el amor como la amistad nos unen a otras personas, por lo que nuestros intereses en éste caso serán tanto los nuestros propios como los de las personas que amamos. Tampoco hemos de atacar a los demás solo por el placer de atacar, solo hemos de hacerlo cuando sea una necesidad.
Es posible que se vea esto como una idea egoista, pero, ¿no es todo lo que nos rodea egoista? Hazte esa pregunta en tu día a día. Fíjate en esas personas que escudadas bajo el que ''ayudan'' a los demás o ''velan por su seguridad y bienestar '', solo buscan satisfacer sus propias necesidades.
Recuerda, el mundo es la selva, y en la selva solo sobrevive el más fuerte.
Seguiré hablando sobre éste tema más adelante.
domingo, 3 de abril de 2011
Comienzo
Hoy Domingo comienzo este blog. La idea principal es plasmar aquí todas esas ideas y pensamientos que se me pasan por la cabeza, o símplemente escribir cualquier otra cosa. No voy a centrarme en un tema concreto ni forzarme a tratar aspectos concretos de mi vida, escribiré lo que quiera y como quiera.
Si tu sensibilidad se hiere facilmente o si mis ideas te incomodan, lárgate, este blog no es para tí.
Sí sin embargo quieres leer, te gustará. O no, no me importa lo más mínimo.
Cualquier cosa que queráis decirme, hacedlo, y bienvenidos a mi blog.
M.
Si tu sensibilidad se hiere facilmente o si mis ideas te incomodan, lárgate, este blog no es para tí.
Sí sin embargo quieres leer, te gustará. O no, no me importa lo más mínimo.
Cualquier cosa que queráis decirme, hacedlo, y bienvenidos a mi blog.
M.
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